MUELLE DE ARRILUCE.GETXO.VIZCAYA. ACUARELA DE PALOMA ROJAS

viernes, 23 de noviembre de 2012

CLASES DE HISTORIA


LOS REYES CATÓLICOS

Las últimas tres sesiones, las hemos dedicado a los Reyes Católicos pero en breve empezaremos con Las cruzadas.

Este curso, las entradas estás realizadas en base a apuntes tomados de las clases.


Antecedentes
Enrique III el Doliente
Catalina de Lancaster

Juan II de Castilla  nace en 1404, hijo de Enrique III el Doliente y Catalina de Lancaster.  Dos  años más tarde  muere su padre y quedan como regentes su madre y su tío Fernando de Antequera, que en 1412, tras el Compromiso de Caspe pasa a ser rey de Aragón. Su madre muere en 1418 y en 1419 es declarado mayor de edad. En 1420 se casa con su prima María de Aragón, hija de su tío Fernando de Aragón.
Juan II de Castilla
Acta de la Elección del Compromiso de Caspe
Fernando de Antequra. Fernando V de Aragón
Juan II deposita su confianza en don Álvaro de Luna al que odiaban los infantes de Aragón y gran parte de la nobleza castellana coaligados con ellos. El  apoyo del  nuevo rey de Aragón, Alfonso V, a sus hermanos los infantes lleva a la guerra que es ganada por Álvaro de Luna que expulsa a los infantes de Castilla.

Álvaro de Luna
Alfonso V el Magnánimo de Aragón
En 1445, al fallecer María de Aragón, de quien había nacido el futuro Enrique IV, contrae nuevas nupcias con Isabel de Portugal que enemista al rey con su valido, que será ejecutado en Valladolid. Al  año muere el rey y la reina comienza a dar síntomas de locura por lo que es recluida con sus dos hijos, Isabel y Alfonso, en el castillo de Arévalo. La reina Isabel muere en 1496, cuando ya reinaba su hija y fue enterrada con su marido y su hijo Alfonso en la Cartuja de Miraflores.
María de Aragón. Monasterio de Santa María la Huerta
Enrique IV
Isabel de Portugal
Enrique IV, nace en Valladolid en 1425 y muere en Madrid en 1474.

Aunque Álvaro de Luna había intentado influir en su educación, su hombre de confianza era Juan Pacheco, marques de Villena, conde de Xiquena, duque de Escalona y maestre de Santiago además de mayordomo de palacio.  Muere el mismo año que Enrique IV..
Juan Pacheco, Plaza Mayor de Salamanca
Con 15 años Enrique IV se casa con Blanca de Navarra, hija de Blanca I de Navarra y de Juan II de Navarra, que después de la muerte de su hermano Alfonso V de Aragón heredará ese trono y será el padre de Fernando el Católico. En 1453 el obispo de Segovia declaró nulo el matrimonio de Blanca y Enrique atrIbuyéndose la nulidad a una impotencia sexual de Enrique debido a un maleficio. Como  tres prostitutas de Segovia declararon haber tenido relaciones con Enrique, se dijo que la falta de consumación se debió a un hechizo. Posteriormente  se concertó un nuevo matrimonio con Juana de Portugal que además de no traer dote, se le aseguró mantener. El matrimonio se celebra en 1455 y en 1462 la reina da a luz a una hija, Juana, cuya paternidad se vio cuestionado gran parte de su vida.
Juana, llamada la Beltraneja
Enrique IV aparta de su valimiento a Pacheco y a su hermano Pedro Girón y elige a Beltrán de la Cueva que pasa de ser paje a conde de Ledesma, Huelva y duque de Alburquerque y que casándose primero con Mencía de Mendoza y Luna, hija de Diego Hurtado de Mendoza, marqués de Santillana y a la muerte de esta con Mencía Enríquez de Toledo, hija de García Álvarez de Toledo primer duque de Alba, entroncará  con la más alta nobleza castellana por lo que recibe también el maestrazgo de la Orden de Santiago.

Beltrán de la Cueva
Todo esto concita la envidia de Pacheco que difunde el bulo de que la princesa Juana era hija de Beltrán de la Cueva; de aquí el apodo de la Beltraneja. Contra lo que pudiera opinarse, Beltrán de la Cueva nunca tomó partido por su supuesta hija ya que a la muerte de Enrique IV combatió en las filas isabelinas y después participó en la guerra de Granada hasta su muerte en 1492. 
Arbol genealógico de Juana de Castilla, la Beltraneja
Con la privanza de Beltrán de la Cueva, los Mendoza apoyan al rey y Pacheco se inclina hacia la Liga nobiliaria, a la que se suma Juan II de Aragón. Los nobles acusaban al rey de beneficiar a judíos y musulmanes y de perjudicar a los nobles y exigían que el infante don Alfonso fuera nombrado heredero, que fuera educado por Pacheco y que Beltrán de la Cueva fuera expulsado de la corte. Enrique IV claudica y en el Tratado de Cigales accede a todo, pero los nobles plantean la sentencia arbitral de Medina del Campo con unas condiciones que el rey no acepta. Se  produce la Farsa de Ávila por la que la Liga nobiliaria proclama rey al Infante Alfonso, comenzando una guerra civil. Enrique IV pretende aplacar a los insurrectos ofreciendo en matrimonio a Isabel de Castilla con Pedro Girón, hermano de Pacheco, pero este muere antes del matrimonio.

Fernándo II de Aragón
En 1467 después de la Batalla de Olmedo, que queda en tablas, Enrique IV, pierde Segovia donde estaba el tesoro real y llega a un acuerdo por el que entrega a la reina Juana como rehén. Esto  le perjudica porque se dijo que durante ese período la reina quedó embarazada.
Isabel de Castilla
En 1468 muere Don Alfonso y sus partidarios declaran  que Isabel era la heredera pero esta  se niega a tomar el título de reina y se proclama Princesa heredera de Enrique IV por lo que consigue que en 1468 se firme el Tratado de los Toros de Guisando por el que Enrique IV la declara heredera reservándose el derecho de acordar su matrimonio. La razón para dejar de lado a Juana no era por ser hija de otro hombre sino porque el matrimonio entre Enrique IV y Juana no era legítimo. Pero Isabel se casa con Fernando de Aragón en 1469 con lo que Enrique consideró inválido el tratado y vuelve a nombrar heredera a Juana.

 Cuando muere Enrique en 1474 empieza la guerra civil.  

miércoles, 21 de noviembre de 2012

TERTULIA LITERARIA


LA ESTRATEGIA DEL AGUA, Lorenzo Silva (Destino)

No hace falta devorar toda la literatura nórdica para toparnos con unos detectives que resuelven asesinatos. En España tenemos a dos guardias civiles: Rubén Bevilacqua y Virginia Chamorro, ambos guardias civiles que se enfrentan a los malos y siempre ganan. En este caso se comienza poniendo en entredicho el sistema judicial pero al final las generalizaciones se aparcan: Los gremios no existen en realidad. existen las personas (p.369). Con una certera descripción de la sociedad actual española, un lenguaje coloquial y cierta dosis de ironía vamos leyendo cómo se encuentran a los culpables del asesinato de un hombre aparentemente normal y sin historia.  Supone un placer leer este tipo de novela policiaca, tan cercana a nuestra realidad, me ha atraído mucho más el ambiente tan realista y tan de andar por casa que la intriga en sí. Dato curioso: en wikipedia el personaje inventado supera en contenidos a su autor…lo que tiene la ficción.

jueves, 1 de noviembre de 2012

CLASE DE HISTORIA


LA CAÍDA DE CONSTANTINOPLA



Asedio a Constantinopla
Península de Morea
En julio de 1422 Constantinopla fue asediada por las tropas de Murad II, que se defendió con éxito a las órdenes de Juan VIII. Un visionario musulmán dijo a los turcos que Constantinopla sería conquistada el 24 de agosto. Ese  día se lanzó un formidable ataque que fue rechazado. Murad II decidió levantar el asedio, pero al año siguiente los otomanos ocuparon parte de la península de Morea, luego cercaron Tesalónica y al déspota de la ciudad no le quedó más remedio que entregársela a los venecianos en 1423.
Muradd II

Juan VIII

Con Juan VIII se instaló en Constantinopla un espíritu de resistencia que prefiere la muerte con honor. La única salida era la ayuda exterior, fuera de Venecia, del Papa o de Segismundo de Hungría que parecía haber comprendido la gravedad de la situación. La victoriosa defensa de Constantinopla estimuló sus esperanzas y en 1423 realiza el primero de sus viajes  a Hungría e Italia para buscar ayuda

Segismundo de Hungría

Durante su ausencia, Manuel II que se había retirado a un monasterio, lo abandona y ocupa nuevamente el trono para imponer una política pacifista de cesión ante los turcos. Para  ello pone al Imperio bajo la tutela de los turcos y paga un tributo al Sultán y además entrega todos los puertos del mar Negro. Bizancio compraba a un precio muy alto un respiro que coincidía con los intereses del sultán Murad II que pensaba que Constantinopla caería sin sangre, pero Manuel II muere pocos días después de firmar el tratado.
Manuel II
El sultán permite que Juan VIII y sus hermanos Constantino, Dragases y Tomás Paleólogo recuperasen la península de Morea expulsando a los venecianos; de esta forma trabajaban indirectamente para los turcos
Mientras tanto Murad II se dedica a eliminar los pocos principados independientes que quedaban en Anatolia y en 1430  vuelve a occidente, conquista Tesalónica de donde expulsa a todos los habitantes cristianos y los sustituye por turcos. 
Tesalónica
Al  año siguiente caen Epiro y Acarnaia y Jorge Brankóvitz, príncipe de Serbia tiene que someterse al Sultán. En  1437 ocupa Valaquia estableciendo las líneas fronterizas de los turcos en el Danubio de forma que Murad II gobernaba todos los territorios que 500 años antes formaban el Imperio Bizantino. 
Valaquia

En  medio de ellos, como una isla, estaba Constantinopla que con grandes dificultades podía conservar las comunicaciones con occidente. Génova por su parte había elegido negociar con los turcos y su eterna rival, Venecia, mantenía su alianza con Bizancio; por otra parte estaban  las relaciones entre los hermanos del Emperador, herederos   por falta de hijos en la línea del Emperador.
La última esperanza fue quemada durante el concilio de Basilea en el que se enfrentaban los conciliarista y el Papa. El  emperador había negociado tanto con los primeros como con el Papa que buscaba desesperadamente la unión de las Iglesias. Había un partido favorable a la Unión encabezada por Besarión de Trebisonda, arzobispo de Nicea, e Isidoro de Kiev; pero su punto de  vista era solo el de dos sectores de la Iglesia ortodoxa que preconizaban la resistencia ante los turcos. Murad II manifestó su oposición al viaje que emprenden en 1437 Juan VIII y sus eclesiásticos.
Bessarion de Trebisonda
Libro Litúrgico de Isidoro de Kiev
 La Unión se llevó a cabo en julio de 1439 en la catedral de Florencia  y se apoyaba en una fórmula teológica que parecía satisfactoria para ambas partes; otras Iglesias disidentes también la aceptaron y fueron más perseverantes que la bizantina.
El patriarca de Moscú y todos los obispos rusos manifestaron su repulsa de principio y sin concesiones, calificando la Unión como acto político y contrario a la fe. 
Marcos, Obispo de Efeso
Durante el Concilio  se había manifestado un partido contrario encabezado por Marcos, Obispo de Éfeso, en territorio ocupado por los turcos, que se negó a suscribir el Acta de la Unión. Cuando regresa Juan VIII en 1440 la oposición era tan grande que  los acuerdos ni siquiera pudieron ser leídos en Santa Sofía. A  causa del escándalo el emperador hizo detener a Marcos de Éfeso, pero luego lo liberó para que se enfrentase con los legados pontificios en 1443. Un tercer hermano de Juan VIII, Demetrio, buscó el apoyo de los enemigos de la Unión intentando conseguir el trono. Murad II prohibió que empezara una guerra civil, que no le favorecía en aquellos momentos.
Marcos adoptaba una posición que compartían muchos que, como él, eran obispos en ciudades dominadas por los turcos. La situación política era irreversible y las condiciones ofrecidas por el Sultán a la Iglesia, les parecían mínimamente satisfactorias, mucho más de lo que es su opinión, podía dar el retorno a la obediencia al Papa. Este es el aspecto más importante del fracaso de Juan VIII: los eclesiásticos  estaban dispuestos a acomodarse al régimen otomano, desentendiéndose de la suerte del Imperio. Si la salvación de éste no podía venir sino del abandono de la ortodoxia, más valía su muerte.
                                                                            Eugenio IV
La Cruzada: La Unión comprometía a los occidentales a una cruzada que Eugenio IV proclamó en 1440. En  ciertos sectores de la Cristiandad despertó un sincero entusiasmo. La reconquista de Valaquia por los húngaros y la ocupación de Sofía anima a preparar una ofensiva dirigida en tierra por Ladislao Jagelló, rey de Hungría y por Venecia por mar.
                                                                  Ladislao Rey de Hungría
Los cruzados atravesaron el Danubio y el cardenal Cesarini, legado papal, recomendó que rechazaran la oferta de paz de Muad II ya que se había proyectado llevar el ejército hasta el puerto de Varna y allí embarcarlo hasta Constantinopla pero la flota no llegó, dando tiempo a Muad II a regresar a Europa enfrentándose a los cruzados en Varna en 1444. El  caudillo búlgaro Juan Hunyadi destrozó los flancos de ejército turco, pero la errónea maniobra de Ladislao de Hungría, que le costó la vida, llevó a sus soldados a un desastre.
Juan Hunyadi
Los efectos de la batalla fueron decisivos. Venecia firmó una paz por separado con el Sultán, que con sus tropas ataca el Peloponeso,derrotando a los búlgaros de Juan Hunyadi en 1448 en Kossovo. A partir de ese momento Constantinopla está sentenciada, Juan VIII muere el 31 de octubre de 1448 bajo los efectos depresivos de la noticia.
                                                             Constantino XI
Las divisiones entre unionistas y ortodoxos estuvieron a punto de provocar una última guerra civil. Constantino XI, candidato de los primeros y Demetrio de los segundos se enfrentan, pero Muad II intervino como pacificador y dio su consentimiento para que Constantino XI fuese ungido emperador en enero de 1449, pero cediendo a sus hermanos Tomás y Demetrio la península de Morea que se la reparten. 
                                                                 Tomás Palaleologos

En Constantinopla los enemigos de la Unión formaban un partido muy fuerte entre los que se integraban teólogos importantes que consideraban a Marcos de Éfeso como un santo confesor de la fe. Los disidentes se reunieron en Concilio en Santa Sofía y aprobaron un escrito en el que se denunciaba la Unión y se combatía ásperamente al Pontificado.        
                                                          Muhammad II (Mahomet)
La muerte de Muad II puso un compás de espera pero era sabido que Muhammad II (Mahomet) su sucesor consideraba imprescindible conquistar Constantinopla. Para  ello firma la paz con Venecia. Mientras, Constantino XI restablece la Unión y solicita al Papa que envíe un legado, que fue Isidoro de Kiev. En la primavera de 1452 los turcos construyen un fuerte en la orilla europea del Bósforo donde se establece Mahomet mandando asesinar a todos los cristianos de la zona.

Constantinopla, frente a los turcos, escogió la muerte con honor ante un asedio muy bien concebido. Un ingeniero húngaro construyó un cañón que abrió una brecha en la puerta de San Román. El 18 de abril de 1453 lanzan un asalto que fue rechazado gracias al "fuego griego". Las galeras turcas pretenden romper las cadenas del Cuerno de Oro pero no lo consiguen y el 20 de abril, tres galeras genovesas fuerzan el bloquea amparadas en la superioridad de sus cañones y la velocidad de sus remos. Pero desde los últimos días de abril, los artilleros turcos, desde sus emplazamientos de tierra, comienzan a hundir las naves cristianas.
Desde el  21al 25 de mayo, los turcos consiguieron abrir tres brechas en las murallas pero los defensores resistieron de forma increíble hasta el  extremo que Mahomet propuso a Constantino XI trasladarle a Morea en calidad de vasallo y amenazaba con reducir a la esclavitud a toda la población si no se rendían. La respuesta del Emperador fue que estaba dispuesto a morir. El  23 de mayo una galera regresó a Constantinopla anunciando que ninguna vela veneciana se contempla en el horizonte. El 28 de mayo, seguros de que había llegado su última hora, los sitiados se reunieron en Santa Sofía, en una gran ceremonia penitencial, reconciliándose y recibiendo los Sacramentos. A la una y media de la madrugada los turcos asaltan la ciudad, los jenízaros consiguen romper las defensas de la puerta de Andrinópolis. Constantino se lanzó a la lucha y murió en ella; su cadáver sería reconocido más tarde porque llevaba los zapatos púrpura de los emperadores romanos. Las casas fueron saqueadas y los habitantes reducidos a esclavitud. 
                                               Mohamet entra a caballo en Santa Soria

Mohamet entró a caballo en Santa Sofía para profanarla, tiró las reliquias sagradas del altar mayor y leyó la oración musulmana desde el ambón. La catedral se convierte en mezquita y la ciudad cambia de nombre por el de Estambul (Sublime Puerta).
   

martes, 30 de octubre de 2012

CLASE DE HISTORIA


LOS FRACASOS DE JUAN CANTACUZENO


Juan VI

El hecho más grave es que la superioridad de Juan VI está basada en tropas turcas cuyo número aumenta de año en año.
En el momento que se hace coronar en Constantinopla- 21 de marzo de 1347- como colega de Juan V, a quien casa con su hija Elena, el Imperio era una ruina. Se  vuelven a perder Focea y Quios dos grandes centros comerciales, no se recupera Tesalónica y Macedonia y Tesalia son invadidas por el rey de los Serbios.
Juan VI demostró energía y constancia frente a las dificultades. Promulga  una amnistía general para concentrar todas las fuerzas. Su primer éxito es recuperar Tesalónica y convertirla en la segunda capital del Imperio como residencia de Juan V; con sus tropas turcas obligó a los serbios a retirarse de Grecia a la que divide en dos demarcaciones para cada uno de sus hijos; Mateo en Tracia y Manuel en Morea.
Juan V
Respecto a la Iglesia, el Concilio de Constantinopla de 1341 había reconocido la preferencia de la corriente mística de Gregorio de Palamos; pero el patriarca Juan Calecos, enemigo de Juan VI, de acuerdo con la emperatriz madre Ana de Saboya, se muestra contrario a esa postura y ordena la prisión de Palamos. Juan VI convoca un sínodo de obispos que destituye a Calecos y nombra patriarca al monje Isidoro, mientras que Palamos, considerado como un mártir, es nombrado obispo de Tesalónica. Esto hace que la Iglesia bizantina declare que la visión mística directa era la fuente del conocimiento y no la deducción racional, mientras que la Iglesia católica había optado por el camino contrario.
Moneda  Hypurpiron

La situación económica era catastrófica: La devaluación de la moneda era tal que los comerciantes sólo aceptaban ducados venecianos o genoveses en vez de los hypurpyron bizantinos.
Gregorio de Palamas
Los genoveses que ayudaron a Ana de Saboya en la guerra monopolizaban el tránsito de mercancías desde el Egeo al mar Negro, no sufren ningún quebranto con la victoria de Juan VI, en su condición de intermediarios. Para colmo de males al terminar la guerra se produce la Peste Negra que asoló a toda Europa.

El intento de Juan VI de recuperar el dominio del mar fracasó ya que las naves genovesas bloquean el Cuerno de Oro y los venecianos, aliados del emperador, no pueden romper el bloqueo genovés.  Las  tremendas represalias de los genoveses obligan a Bizancio a firmar la paz perdiendo el acceso de sus barcos al mar Negro.
El Cuerno de Oro
El prestigio de Juan VI recibe un duro golpe con esta paz y Juan V marcha sobre Constantinopla. Juan VI pide ayuda a los turcos que le envías 20.000 hombres al mando de el príncipe Solimán; gracias a ellos vence a su rival que se refugia en la isla de Tenedos.

Juan VI seguramente proyectaba asociar al trono a su hijo Mateo, déspota de Tracia, pero un terremoto destruyó las murallas de Gallípoli, en la orilla europea de los Dardanelos. Los  turcos aprovechan la oportunidad para ocupar la fortaleza y fortificarse en ella, negándose no solo a devolverla sino a discutir  sobre el tema.
Gallipoli
Cantacuzeno, cuyo patriotismo queda fuera de toda duda, se sintió responsable del desastre, ya que era  él  quién había entregado a los turcos la cabeza de puente para asentarse en Europa por lo que ante la revuelta que estalla en Constantinopla, renuncia al trono y se retira a un monasterio en Mistra, en los dominios de su hijo Manuel donde vivirá con el nombre de Juan Josafat hasta 1380.

Juan V queda como emperador único pero 1354 es una fecha muy importante porque la conquista de Gallípoli resultó decisiva en varios aspectos. Hasta  ese momento los turcos otomanos tenían muy poco poder en Asia Menor y fue en Europa donde consiguen construir un Estado de grandes dimensiones  con capacidad para dominar los Balcanes y Anatolia. Es  un error presentar a los turcos como una fuerza asiática y extranjera. El Imperio Otomano nació del propio centro de Bizancio y se consideró como su continuación, con una diferencia sustancial: impone un cambio de religión.  
El avance turco fue muy rápido. Juan V intentó ganar tiempo a fuerza de concesiones. Cede  Tracia a los turcos y Lesbos a los comerciantes italianos, devolvió la libertad a Calecos y a todos los contrarios al planteamiento místico e inició un acercamiento a Roma y pide ayuda a las monarquías occidentales.
Inocencio V
En 1355 se dirige a Inocencio V ofreciéndole abrazar la fe católica y admitir un legado en Constantinopla si mandaba una fuerza de socorro. El papa acogió con poco entusiasmo la petición ya que los monarcas occidentales guerreaban entre si y era imposible pensar en una movilización a favor de Bizancio.

Luiis I de Hungría
Otra oportunidad era unir todas las fuerzas balcánicas, pero con la muerte en 1355 del rey de Serbia, desaparece el único príncipe que podría lograrlo. Serbia y Bulgaria se separan y entran en guerras civiles. La  única potencia que podía intervenir era Hungría pero su rey Luis el Grande, no se da cuenta del peligro turco.

Los turcos avanzan por la Tracia y conquistan Andrinópolis en 1361. 
Urbano V
En 1364 el emperador renueva su ofrecimiento al papa Urbano V, que manda predicar una cruzada contra los turcos, pero la movilización es lenta y  poco entusiasta. Por  otra parte en Bizancio el patriarca Filoteo propicia una unión de todos los príncipes ortodoxos, cuya fuerza en ese momento, superaba a los turcos. Juan V hace un viaje a Buda para hablar con Luis de Hungría, que estaba al mando de la cruzada, pero ese plan no se lleva a cabo porque no se ataca por tierra.

Patriarca Filoteo
Amadeo VI de Saboya
Amadeo VI de Saboya se presenta con su flota y recupera Gallipoli abriendo el Bósforo a la navegación, reconquista puertos en el mar de Mármara y reanuda las comunicaciones ente Constantinopla e Italia.

Juan V viaja a Italia y se entrevista con Urbano V y el emperador Carlos IV y afirma su profesión de fe católica en 1369 sin poner condición ninguna; pero los resultados de ese gesto fueron decepcionantes, ya que los reinos occidentales se encogen de hombros y Luis de Hungría no ataca por tierra. Venecia, que era la que tenía más interés, propone unas condiciones tan humillantes para intervenir, entre otras entregar al hijo de Juan V como rehén, que no se pueden aceptar.
Emperador Carlos IV
El plan del patriarca Filoteo de llevar a cabo una alianza de príncipes ortodoxos fracasa porque los rusos no se interesan y los balcánicos están divididos por sus rivalidades tradicionales. Los serbios que se enfrentan a los turcos en 1371 son derrotados y como resultado Bulgaria y Serbia se convierten en principados vasallos de los turcos, que dominan la península de los Balcanes desde el Adriático hasta el mar Negro, pasando Hungría a primera fila frente a los turcos.

Decepcionado y amargado Juan V explicó al papa Gregorio XI en 1371, que no le queda más remedio que someterse al vasallaje del sultán. El Imperio bizantino pierde su independencia y sólo podría ser rescatado si las monarquías occidentales decidían hacer el esfuerzo militar necesario.

miércoles, 24 de octubre de 2012

CLASE HISTORIA



DESCOMPOSICIÓN DEL IMPERIO BIZANTINO

Imperio Bizantino
En torno a 1310 el Imperio sufrió importantes pérdidas: Éfeso quedó en poder de los turcos; en Rodas se instalaron los Caballeros de la Orden de San Juan y en la  frontera norte, Serbia y Bulgaria, aprovechando la debilidad  bizantina, pretenden constituirse en fuertes monarquías.

El Imperio seguía siendo elemento director de una cultura ortodoxa oriental, pero se había reducido a unas pocas regiones: Tracia, Macedonia, Epiro, Tesalia, Grecia Central y el Peloponeso, con una estructura económica y social muy retrasada y con tendencia a separarse. Constantinopla seguía siendo una de las plazas comerciales más importantes del mundo, pero los beneficios iban a ingresar en las cuentas de los extranjeros. El estatismo excesivo que había convertido en monopolio imperial las actividades económicas, se volvía contra el Imperio.
AndronicoII
Andrónico II quería mantener la fuerza que quedaba y para ello asocia al trono a su hijo Miguel IX en 1294 y desde 1316 también a su nieto  Andrónico III, primogénito de Miguel. Pronto  surgen desavenencias entre abuelo y nieto. En  1320, asesinos contratado por Andrónico III para dar muerte a su abuelo, asesinan por error a su hermano Manuel y Miguel IX no pudo sobreponerse al disgusto de la muerte de  su hijo y murió. Andrónico II pretendió desheredar a su nieto  y buscar un heredero entre los bastardos reales, pero la nobleza se opuso y apoyaron a Andrónico III.
Andronico III
Miguel IX
Urkan
Jenizaros
Así comienzan una serie de guerras civiles que se prolongaran durante un cuarto de siglo. En 1322 los rebeldes avanzan sobre Constantinopla y Andrónico II solicita la paz que acepta su nieto, que con sus fuerza ataca la frontera búlgara volviendo a someter ese territorio, pero pronto la situación se complica porque el gobernador de Tesalónica se proclama independiente y los otomanos conquistan Brusa convirtiéndola en su capital sin que se produzcan reacciones. El conquistador de Brusa en 1326,  era uno de los muchos caudillos turcos que gobernaban territorios en Asia Menor, ni siquiera era uno de los más importantes. Su nombre Osman u Othman, ha servido para que la fracción turca de sus seguidores sean conocidos como osmanlíes u otomanos. El  heredero de Osman, Urkan, convirtió su pequeño sultanato en un estado con capital en Brusa y tuvo la idea de crear un ejército profesional, partiendo de niños de poblaciones sometidas, a los que arrancaban de sus familias para convertirlos en soldados; son los famosos jenízaros.


Osman o Othman
Andrónico III nombra primer ministro a Juan Cantacuzeno y cede a Alejo Apocaucos el gobierno de las finanzas. Andrónico y Cantacuzeno toman una decisión importante: renunciar a recuperar  los territorios de Asia Menor. Esto  implicaba la necesidad de recuperar las provincias balcánicas convirtiendo al Imperio en un estado europeo; para ello recurren a tropas turcas, pero esta alianza es derrotada por el rey de Serbia en julio de 1330 impidiendo la expansión europea.
Juan Cantacuzeno
Alejo Apocaucos
Por otra parte Urkan derrota a  los bizantinos conquistando Nicea, Nicomedia y Pérgamo. Esta  última la conquista a los turcos. El mar de Mármara deja de ser un lago bizantino porque los otomanos ocupan la orilla meridional y están al acecho para pasar a la ribera opuesta. Entretanto piratas cristianos y musulmanes pululaban por el Egeo haciendo imposible la navegación de barcos aislados, sólo grandes flotas podías abrirse paso en un mar peligroso y los emperadores carecían de medios para construirlas. 
Mar de Marmara
La caída de Nicea provocó alarma en los reinos occidentales por el papel que esta ciudad había desempeñado en las primeras cruzadas. Comienza  a manejarse la idea de la necesidad de una colaboración entre las potencias marítimas para salvar a Constantinopla, puerta de oriente, siendo aceptada por los papas Juan XXII y Benedicto XIII y el emperador Andrónico III.


Papa Juan XXII
La posibilidad de una ayuda a Bizancio replantea la cuestión del cisma. Por  parte de occidente se veía posible la fusión de la cultura latina y griega debido a la influencia del pensamiento humanista que empezaba a florecer. Pero el proyecto fracasa por los enfrentamientos entre las potencias occidentales. Además, por otra parte, en la Iglesia griega se produce un enfrentamiento entre la corriente  tradicionalista que acentuaba su piedad quietista con tendencias místicas y otro más moderno con inquietudes racionales. En junio se reúne un concilio en Santa Sofía y gracias a la influencia de Gregorio Palamas triunfa el sector tradicionalista, lo que implica un aumento de la distancia entre la Iglesia Oriental y la Occidental.

Gregorio Palamas
La Guerra civil. 

La alta nobleza, que en principio apoyaba a Andrónico III, acaba por dividirse y un grupo apoya al logoteta del tesoro Alejo Apocaucos y la emperatriz Ana de Saboya, contra el primer ministro Cantacuzeno al que criticaban porque procedía de una familia de Anatolia y había recuperado sus pérdidas reconstruyendo en Europa un enorme patrimonio. Por  otra parte el pueblo le acusaba de ser el culpable de la crisis económica y de los elevados impuestos.


Ana de Saboya
Cantacuzeno, elevado al cargo de Gran Doméstico- lo que implica poder total sin límites- recobra Tesalia, Epiro y asegura el dominio bizantino en la península de Morea. Cuando en 1341 muere Andrónico III, se convierte en regente del nuevo emperador Juan V, que sólo tenía 9 años, pero debía compartir la tutoría con la madre del emperador Ana de Saboya. Pero  la emperatriz, que le odiaba, de acuerdo con Alejo Apocaucos y el patriarca de Constantinopla Juan Calecas buscan la oportunidad de acabar con el Gran Doméstico. Esta  se produce cuando Cantacuzeno se traslada a Morea. Ana de Saboya nombra regente a Apacaucos. Cantacuzeno responde proclamándose emperador en 1341, pero respetando los derechos de emperador niño, por lo que adopta el nombre de Juan VI.
Monedas de Juan V
Esta guerra civil quemó las últimas energías que quedaban para construir una monarquía europea y permite la expansión de los otomanos a Europa y la consolidación de su poder. En un principio la guerra fue contraria a Cantacuzeno pero a partir de 1347 las cosas cambian;  toma la capital, pero mantiene a Juan V como Emperador. Su  triunfo implica impedir la victoria de la burocracia imperial sobre la nobleza.

Los aspectos más graves de la contienda fueron la intervención turca y las tensiones sociales. Los campesinos y artesanos consideraban a Juan VI su enemigo por la gran presión fiscal impuesta. Se  producen levantamientos populares que fueron aplastados con ayuda de la nobleza pero se crea una ruptura social que a la larga facilita la victoria turca.

Juan VI cuenta con la amistad del emir, de hecho envía a su hija Teodora al harén de Urkan  y consigue que le envíe 6.000 soldados que le permiten asegurar el poder en Constantinopla, pero esto convierte a Urkan en el más importante emir de Anatolia.

miércoles, 10 de octubre de 2012

TERTULIA DE MÚSICA



El segundo lunes del mes de octubre ha tenido lugar la primera tertulia de música. Como siempre Leonor,  hizo disfrutar enormemente con su análisis sobre LA SONATA. Es tal su expresividad e identificación con lo que describe, que las asistentes se sintieron contagiadas por su entusiasmo. Todos los comentarios que he escuchado han sido de admiración; admiración de su capacidad de transmitir lo que siente, de hacer sentir a los demás lo que comunica, de su profunda  conocimiento de la música. 
Siento de verdad no poder asistir a sus clases. Y de no poder transmitiros tampoco el desarrollo de sus tertulias. 

A continuación dejó tres vídeos de la Sonata  Claro de Luna de Beethoven,  interpretados por Baremboin, que Leonor analizó en detalle.









Espero que disfrutéis.

martes, 9 de octubre de 2012

TERTULIAS LITERARIAS



Mª José Arévalo nos ha anunciado que este año leeremos novelas que tienen que ver con el trabajo . Pasaremos de la vida de un sacerdote americano a principios del siglo XX   a la historia de un ama de casa en la España de los años 60. 
La España actual tendrá su lugar con unos guardias civiles que resuelven casos y se topan con el sistema judicial. Tendremos tiempo también para descubrir la vida de un torero, la de una reina  aficionada a la lectura, reflexionar sobre el binomio profesor/alumno y. terminaremos,como requiere el tema, con la vida de un jubilado.

Como en otras ocasiones os voy a transmitir exactamente lo que Mª José Arévalo ha escrito en su blog http://leocuantopuedo.wordpress.com/

EL CARDENAL, Henry Morton Robinson (Homo Legens)

Novela que tuvo gran éxito en los años 50, olvidada (disponible en -casi- todas las librerías de libros de ocasión) y reeditada por Homo Legens recientemente. Cuenta la vida de un sacerdote católico llamado Stephen Fermoyle y le acompañamos desde su  ordenación sacerdotal hasta…donde dice el título. Son siete las partes que posee la novela y cada una corresponde a un momento en la vida de Stephen: de sacerdote a párroco, de ahí a trabajar en la curia en Roma, vuelve a América para ayudar al Nuncio en USA , es nombrado obispo, arzobispo y …cardenal. No deja nunca de lado a su amplia familia pues alguna de sus hermanas protagoniza sucesos de lo más melodramáticos y siempre tiene relación con sus hermanos. Además de todo ello, reflexiones sobre la idiosincrasia de los católicos americanos (irlandeses e italianos juntos), las relaciones entre iglesia y estado o la gestión económica de la iglesia. Tampoco se le ahorran al Padre Freymore crisis de fe y conflictos en su vida sacerdotal que va resolviendo con ayuda de Dios y de la gente que le aprecia. Obra también muy pegada a la realidad americana en la que se circunscribe con alusiones a la crisis del 29 o a la estafa de Ponzi. Aunque en algún momento hay algún puntito un poco cursi merece la pena leerla si se desea profundizar sobre la historia de la iglesia desde Benedicto XV a Pío XII. 

Desafortunadamente tampoco este año tengo la posibilidad de asistir a estar atractivas tertulias, pero lo que me han comentado las asistentes es que  en esta ocasión como en otras ocasiones fue muy participativa y animada. 

 Como todavía no hemos confeccionado  el Programa de Actividades para este trimestre, por causas ajenas a nuestra voluntad, os adelantamos los libros que vamos a leer en los meses de  noviembre y diciembre, por si queréis uniros a nosotras aunque sea virtualmente.