
martes, 29 de marzo de 2011
UNA VISIÓN PERSONAL DE "ENCONTRARÁS DRAGONES"

martes, 22 de marzo de 2011
sábado, 19 de marzo de 2011
LA GUERRA DE LAS DOS ROSAS
Todas estas luchas eran típicas de esta época, en una Europa en la que se estaban consolidando los estados que con el tiempo finalizarán estas guerras de tipo señorial; la monarquía se hará más autoritaria y tomará más peso el concepto de estado. Hay que apuntar que, aunque aquí no vamos a relatar ningún acontecimiento de la Guerra de los Cien Años (1337-1453) para no turbar al lector, se da el hecho de que también estuvo relacionada con estos acontecimientos y muchas veces se entremezcló.
EDUARDO III. 1327-1377 Del que todos descendían directa o indirectamente.
Eduardo III
Enrique IV,1399-1413. Duque de Lancaster (hijo de Juan de Gante y Ana de Lancaster, nieto de Eduardo III, primo hermano del anterior lo asesinó y se coronó rey) 1399-1413.
Enrique V 1413-1422 (hijo del anterior se casó con Catalina de Valois, hija de Carlos VI de Francia.
Enrique VI ,1422-1461 (hijo del anterior, rey incapaz padecía insania se casó con Margarita de Anjou su hijo Eduardo nunca llegó a reinar)
Margarita de Anjou
EDUARDO IV,1461-1483. Duque de York, (hijo de Ricardo de York y Cecilia de Neville se casó con Isabel Woodville) fue rey durante toda la crisis de la guerra de las dos Rosas)
Eduardo IV, Duque de York
ENRIQUE VII,1485-1509 (hijo de Edmundo Tudor y Margarita Beaufort. Se dice que Edmundo Tudor era hijo de Catalina de Valois viuda de Enrique V y de Owen Tudor un soldado galés con el que tuvo 5 hijos) se casó con Isabel de York hija de Eduardo IV e Isabel de Woodville1485-1509.
En 1399 el rey Ricardo II de Inglaterra (1377-1400) que subió al trono con 10 años por el fallecimiento su hermano mayor y de su padre “el Príncipe Negro”, llamado así por el color de su armadura, era primogénito de Eduardo III y de Felipa de Henao. Es asesinado por su primo Enrique de Lancaster, conde de Bolingbroke (1367-1413) cuarto hijo de Juan de Gante, Conde de Richmond, a su vez tercer hijo varón de Eduardo III, luego ambos eran, como se ve, primos y descendientes del citado Eduardo III (1312-1377.
Ricardo II era un rey débil en cambio Enrique de Lancaster (1367-1413) era un hombre enérgico cosa bastante necesaria para hacer frente a una nobleza levantisca como era la aquella época; así que en 1399 el Parlamento inglés le eligió como rey con el nombre de Enrique IV. A su muerte le sucedió su hijo Enrique V (1387-1422), que fue un buen soldado, sofocó varias revueltas y consiguió importantes conquistas en Francia durante la guerra de los Cien Años (1377-1453). Este rey aparte de ser un buen soldado fue un hábil estadista se había casado con Catalina de Valois (1401-1437) hija del rey Carlos VI de Francia que padecía insania.
Cuando fallece Enrique V le sucede su hijo Enrique VI siendo aún un niño. Su madre Catalina de Valois de la que decía que tenía un amante- no se sabe si por el hecho de ser francesa- no era bien vista. Se rodearon de un cúmulo de regentes totalmente incapaces, que se dejaron arrebatar parte de las conquistas realizadas por en Francia. Además Enrique VI que padecía trastornos psicóticos heredados de su abuelo materno Carlos VI de Francia, se rodeó de unos consejeros totalmente inútiles, como el duque de Somerset y el de Suffolk. Para poner las cosas peor, se había casado con Margarita de Anjou (1429-1482) mujer ambiciosas que manejaba a su marido a su antojo.
La nobleza se hallaba sublevada pues veía la incapacidad de este rey pero se llegó al colmo de la paciencia cuando Margarita, que había tenido 8 hijos, al final da un heredero a la Corona, el príncipe Eduardo; así que éstos nobles, bajo los auspicios del Duque de York hijo de Ana Mortimer, descendiente de Eduardo III por ambos padres y que había heredado bastantes tierras tras la muerte sin herederos directos de un hermano de su madre, Edmundo Mortimer, pasa a convertirse en un importante feudatario.
Torre de Saint Albans
En 1461, otra vez San Albano fue escenario de una batalla, pero esta vez los perdedores fueron el ejército de York. Liberaron a Enrique VI que lo encontraron atado debajo de un árbol. En Londres, se negó la entrada a los Lancaster y se aclamó a las tropas Eduardo de York hijo de Ricardo y por aclamación popular fue coronado por el Parlamento como Eduardo IV en 1461
Sin embargo la batalla crucial fue en Towton, que dejó un saldo de más de 20.000 muertos según las fuentes y consagró el triunfo de la Casa de York. Enrique VI y Margarita de Anjou y el heredero Eduardo se refugiaron en Francia muchos nobles se exiliaron a Escocia y otros cambiaron de bando.
Ricardo de Neville, Duque de Warwick "el hacedor de Reyes"
El hermano del rey Jorge Duque de Clarence, se pasó al bando de su hermano, pensando que era mejor ser hermano de un rey que bajo las órdenes de Enrique VI. Muerto Neville en la batalla de Barnet, la resistencia de los Lancaster que quedaban se terminó en la batalla de Tewkesbury en 1471.
"Los niños de la Torre"
martes, 15 de marzo de 2011
El descubrimiento de América trajo consecuencias muy positivas pero también algunas no deseables que afectaron a la vida cotidiana de sus coetáneos produciéndose profundas alteraciones en el orden social económico y el cambio en las relaciones externas de los estados, que tuvieron que dar un giro importante a su política exterior y adaptarse al nuevo orden mundial hasta entonces desconocido.
Hasta ese momento todo el comercio europeo giraba en torno al Báltico pero sobre todo al Mediterráneo. Una ciudad que se verán de alguna manera perjudicada será Barcelona, ya que el eje comercial va a trasladarse al Atlántico, concretamente a Sevilla y Lisboa. Por otra parte los estados europeos que no habían participado en el descubrimiento al ver los recursos que se avecinaban intentarán de alguna forma introducirse en ese ámbito y arrebatar la influencia hispana de esos territorios. Toda la política exterior de Europa se forjará en torno a este hecho.
Pero es que además la gran afluencia de metales preciosos y otros bienes suntuosos, produjo una demanda de productos de lujo con fuerte valor añadido por parte de la nobleza, tanto hispana como europea; esta fuerte demanda de objetos suntuosos sin una mejora en la producción produjo un alza en los precios agrícolas y una elevada inflación. Tanto la alta como la baja nobleza nunca se habían preocupado de introducir mejoras en sus propiedades.
En lo social se produce también un cambio de mentalidad: se desarrolla el espíritu aventurero, las clases sociales menos favorecidas ven que pueden enriquecerse y se enrolan en los barcos rumbo a hacer las Américas; luego invertirán en la metrópolis en casas y comprarán tierras. Cambios que se dan hasta en la nobleza, que por su educación había oficios que no efectuaban. A partir de aquí ofrecerán sus servicios al Estado a cambio de influencias ante los cambios económicos que se avecinaban.
Una clase que se ve muy afectada es la nobleza. Los humanistas opinaban en aquella época que la nobleza basaba su virtud en la educación y el servicio al Estado pero a partir de este momento sólo les quedará el servicio al Estado no altruistamente sino como autodefensa ante los cambios económicos que les suponía la pérdida de rentas.
Siempre hubo una diferencia entre la alta y la baja nobleza pero ahora se agudiza mucho más; a todos les afecta el alza de los precios y la inflación, pues a pesar de que los precios agrícolas suben, no lo hacen en la suficiente medida como para poder pagar en moneda, estos objetos de lujo. Se producen varias devaluaciones monetarias, y además en el sistema de explotación de sus tierras nunca se había tenido en cuenta el logro del máximo rendimiento. Pero si la alta nobleza se vio abocada a buscar en el servicio a la monarquía un plus a sus ingresos no le sucedió lo mismo a la baja nobleza que vivían de sus pocas tierras y en el mayor de los casos malamente explotadas, así que muchas veces se vieron obligados a vender sus escasas propiedades para pagar sus deudas
Debido a la venta de tierras muchos pasaron a descender en su escala social, pero también hubo algunos que ascendieron. Si la alta nobleza ocupó altos cargos en el ejército y en el gobierno de la nación, también la pequeña nobleza, aprovechando que su hidalguía incluía una mejor educación, pudieron ocupar cargos en la administración del estado como escribanos y secretarios. Estos oficios se iban profesionalizando cada vez más con el tiempo, de tal manera que fue una forma de promoción personal ya que estos cargos produjeron honores y beneficios tanto a la alta como a la baja nobleza, que se vieron recompensados por la pérdida de valor de sus propiedades y, curiosamente, a veces la recompensa por parte de la monarquía a sus leales servicios era el otorgamiento de tierras y señoríos que habían quedado vacantes, tras la puesta en venta de sus antiguos dueños
En resumen vemos como muchos nobles se arruinan pero otros, sin embargo, ven muy mejorada su situación; incluso algunos que pertenecían a la baja nobleza, con el tiempo pasan a formar parte de la alta nobleza.
La alta nobleza mantiene un papel fundamental en el ejército y la administración Real. En Castilla el Presidente del Consejo era un noble pero el secretario solía pertenecer a la pequeña nobleza rural o incluso en muchas ocasiones eran hijos bastardos, pero es interesante destacar que este secretario al despachar directamente con el monarca adquiría una relación personal de la que siempre podía sacar algún beneficio. Conclusión que la privanza cerca del rey fue uno de los grandes objetivos de la lucha política cortesana.
Como la alta nobleza debía aparentar su status, comenzaron a gastar desmesuradamente en un consumo, según las fuentes de la época, realmente desenfrenado. No les bastan las fábricas de paños castellanas si no que importan paños y ricos brocados de Flandes, fluyendo de esta forma el dinero hacia el exterior, así que la balanza de pago se hace negativa, a pesar de que ya en tiempos de los Reyes Católicos para contener el gasto excesivo ante la generalización de el gusto de los nobles por vestir ricamente, ya habían promulgado estos monarcas diversas pragmáticas sobre las leyes suntuarias. Pero este gasto conspicuo no sólo se exteriorizaba en la manera de vestir de la nobleza, que debía mantener su status sino que este derroche se manifestaba también en banquetes, carruajes, en los tiros y los aparejos de los caballos. Además cada vez que éstos nobles se movían de un sitio para otro llevaban con ellos multitud de criados y servidores que también debían ser vestirlos acorde a la posición del señor.
En esta época se construyen cantidad de palacios en las ciudades. En Inglaterra sin embargo los nobles edificarán sus palacios en el campo. Debido a que los nobles españoles viven alejados de sus tierras, éstas tierras no producen lo que debieran producir con lo cual sus rentas tampoco son lo que debieran de ser. Aunque los precios agrícolas subieron en esta época, el nivel de vida de estos nobles era tan alto que se tuvieron que endeudar al ser mayor el gasto que tenían que el producto de sus rentas. Pero como en España y Francia el poder de la nobleza venía del mantenimiento del mayorazgo, los acreedores podían exigir el pago al noble moroso pero no podían embargarle las tierras que iban incluidas en el apellido, precisamente por el mismo mayorazgo, con lo cual el despilfarro no se frenaba. Podemos decir que ya era un hecho que venía dándose pero ahora se va a dar un paso más en la conversión de nobleza solariega, en nobleza cortesana y de funciones.
Al Rey también le convenía estas prerrogativas de la nobleza porque le convenía tenerla relativamente controlada para el mismo mantenimiento real y de su ejército, este ejército se solía financiar con los subsidios que aportaban la nobleza que por lo demás estaba exenta del pago de impuestos.

"En un lugar de la Mancha [2], de cuyo nombre no quiero acordarme [3], no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor [4]. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches [5], duelos y quebrantos los sábados [6], lantejas los viernes [7], algún palomino de añadidura los domingos [8], consumían las tres partes de su hacienda [9]. El resto della concluían sayo de velarte [10], calzas de velludo para las fiestas, con sus pantuflos de lo mesmo [11], y los días de entresemana se honraba con su vellorí de lo más fino [12]".
miércoles, 9 de marzo de 2011
"LA PRINCESA DE CLÈVES" DE MADAME DE LA FAYETTE
